Las Vitaminas solubles en grasa como la A, D, E y K permanecen dentro del cuerpo de nuestras aves por algún tiempo, lo cual permite que su cuerpo las utilice cuando sea necesario.
En cambio, las Vitaminas solubles en agua como las del complejo B, solo son utilizadas en las cantidades que el cuerpo necesita cuando las recibe, y el resto son desechadas en los excrementos. De allí que hay que administrar las Vitaminas B con mayor frecuencia que las otras.
Una inyección de 1/2 cc de Vitamina A y D permanecerá en el cuerpo del ave por unas tres semanas. Hay que administrarla intramuscularmente en la pechuga, introduciendo la aguja con algo de profundidad ya que algunas aves sufren una reacción a estas vitaminas y se les produce una lesión en el sitio de la inyección.
Como las Vitaminas B no son almacenadas por el cuerpo, se les puede inyectar 1/4cc dos veces por semana. Cuando el ave recibe esta inyección, su sistema usa la cantidad de la vitamina que necesita y expulsa el resto en sus excrementos.
Durante la muda, es preferible administrar Vitaminas en el agua de bebida, para no manejar las aves. Se mezclan dos sobres de una buena Vitamina soluble para aves con un sobre de Vitaminas A, D, y E solubles en un jarro limpio y con tapa. Luego se prepara a razón de una media cucharadita de la mezcla Vitamínica soluble por cada galón de agua y se les da de tomar tres veces por semana.